Reseña sobre la charla “Maternidad subrogada: una forma más de violencia sexual contra las mujeres”

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El pasado viernes pudimos disfrutar y aprender de la charla organizada por IU en el Centro de la Mujer, de manos de la experta en feminismo y coeducación Pilar Iglesias Aparicio, sobre maternidad subrogada.

Para comenzar, contextualizó y marcó las relaciones de la maternidad subrogada con la prostitución y la pornografía, ya que todas ellas son expresiones de la violencia sexual consecuencia del sistema capitalista y patriarcal en el que vivimos.

Destacó la manera en la que nuestro género/sexo supone un sesgo social incluso antes de nacer, significando una “plusvalía” en el caso de los niños que les dota de poder y los educa en el cuidado de sí mismos, y una “minusvalía” para las niñas, que deben aprender a vivir por y para el cuidado de los demás. Del mismo modo, este sesgo se amplía hasta la propia sexualidad femenina, controlada por el heteropatriarcado, con ejemplos como la práctica de la mutilación genital en numerosos países que niega el placer de la mujer e incluso pone en riesgo su vida; además de la producción masiva de una pornografía cargada de violencia machista que, desgraciadamente, supone la forma de iniciación a la sexualidad de la gran mayoría de adolescentes, educándolos en la sumisión de la mujer frente al poder del hombre. A estos dos casos, se les añade la normalización de la prostitución que cosifica, objetiviza y explota a las mujeres.

En relación a la maternidad subrogada, práctica ilegal en nuestro país, no debemos olvidar que supone otra forma de violencia sexual, que utiliza a las mujeres como vasijas exigiéndoles el total desapego del embrión a través de terapias específicas y las anula de la toma de decisiones sobre el embarazo y parto durante el proceso, para satisfacer el deseo de otros de ser madre y/o padre. Deseo que es producto de un modelo social que nos inculca la falsa necesidad de emparejarnos y formar una familia como única vía para realizarnos como personas completas, y sitúa a la maternidad/paternidad como un derecho en lugar de la posibilidad que realmente es. Al tiempo que descarta la adopción de un ser ya nacido con derecho a recibir afecto, educación, cuidados, etc., para sustituirla por un bebé “a la carta” que satisfaga las expectativas y deseos de los padres/madres que contratan la gestación subrogada.

De la misma manera, es un proceso que amplía las diferencias sociales, económicas y raciales entre personas por su deslocalización en el procedimiento.

Para terminar, Pilar Iglesias, trasladó la importancia y urgencia de tomar ciertas medidas políticas en relación a esta práctica y todas las formas de violencia sexual y machista. Iniciativas como la derogación de la LOMCE, implantar la coeducación en las escuelas, cumplir los artículos 9 y 10 correspondientes a la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, que entre en vigor la Ley de Trata de Blancas, estrechamente relacionada y base de la prostitución que a su vez debería ser abolida. Así como la eliminación de la pornografía con contenido violento y acabar con el femenicidio y la violencia de género en todas sus representaciones.

“El límite de la satisfacción de un deseo está en la violencia, utilización, explotación,ataque a la dignidad humana que suponga para otro ser humano.”